El 16 de octubre un grupo de varones y masculinidades trans comenzó a recibir reportes de faltantes de hormonas los dispositivos de salud donde llevan adelante los seguimientos. “Los grupos interdisciplinarios que componen los mismos nos fueron confirmando esto en diferentes puntos del Gran Buenos Aires y CABA. Sabemos que esto es mucho más grave en las ciudades lejanas a la Capital. Que hace meses que vienen recibiendo poco o nada de los insumos para garantizar los tratamientos y cirugías a las travestis y los/las/les trans”, contó Ese Montenegro en redes sociales, activista trans de Buenos Aires.
En mayo de 2012 se aprobó en Argentina la Ley de Identidad de Género ( 26.743) que garantiza el libre desarrollo de las personas conforme a su identidad de género, corresponda o no éste con el sexo asignado al momento de nacimiento. Esta ley no sólo garantiza la rectificación registral del sexo y el cambio de nombre en todos los instrumentos que acreditan su identidad, sino también el acceso a una salud integral, tratamientos hormonales e intervenciones quirúrgicas parciales o totales, siendo el Estado responsable de garantizar el acceso a la salud.
Al faltante en los centros de salud se sumó información que trascendió de la Secretaría de Salud de la Nación -antes Ministerio- informando que una de las empresas que provee la Testosterona 1% en gel, marca comercial “Androlone”, de Laboratorio Beta S.A. no va a ser entregada más a los dispositivos de salud porque la devaluación le genera “pérdidas” a los proveedores del Estado.

El viernes al mediodía distintas agrupaciones se movilizaron en Buenos Aires para demandar una solución. “No creemos que sea un problema que se vaya a resolver de una sola manera. El lunes a las 16hs en Congreso hay una asamblea abierta, no solo para personas trans, sino para todo quien quiera ir para poder pensar como seguir trabajando”, explicó Moyi Schwartzer, activista trans a La Nota.
“Esto no es un hecho aislado. Hace pocas semanas fue noticia el faltante de medicamentos para el tratamiento de VIH. Se juega la salud, la vida, el estar en el mundo”, agregó.
