En el video se lo ve claro: un hombre, al parecer enmascarado, baja de una camioneta en frente a un paredón de Avellaneda en el que hay un mural sobre las Madres de Plaza de Mayo. Lleva un pincel y una lata de pintura. Pinta los rostros uno por uno. Cuando termina, se sube a su camioneta y escapa.

“No consideramos casual que estos hechos tengan lugar en tiempos como los actuales”, sigue el texto, “donde vuelven a resonar relatos que creíamos olvidados y cuando desde el oficialismo se relativiza la cantidad de desaparecidos/as, se banaliza la última dictadura, los presos mayores de 70 años son enviados a sus domicilios particulares quebrantando todo principio de igualdad y cuando los juicios de lesa humanidad ya nos son política de estado, sino que con distintas excusas no avanzan y se postergan”
