
Martini elige La Nación y Clarín, diarios de referencia en Argentina, para hacer su investigación. Aunque su trabajo se concentra en las modalidades del discurso, logra caracterizar las agendas sobre el crimen: “los modos de decir el crimen se articulan y dependen del escándalo social y del sufrimiento individual, de la calidad de la víctima y de la ferocidad del victimario, de las representaciones sobre tranquilidad, comunidad armónica imaginada, barrio, país”, explica la autora.
El informe –que hace parte del libro Los relatos periodísticos del crimen– concluye que la noticia sobre el crimen es un reflejo de los imaginarios de una época y, al mismo tiempo, habla del estado de las relaciones de poder.
