
Ahora, la justicia lo excarceló a partir de un fallo de la Cámara de Casación que consideraba que había cumplido con “los requisitos legales para la libertad”.
La semana pasada el tribunal le había concedido la excarcelación a Claudio Alcorcel, también condenado a ocho años de cárcel y que, como Pipitó, consiguió salir con libertad bajo palabra.
Los dos tendrán que presentarse del 1 al 5 de cada mes ante el tribunal, no tomar “bebibas alcohólicas en exceso” y avisar si se mudan.
“Pipitó permaneció en detención el tiempo exigido por el Código Procesal Penal para acceder a su excarcelación, en atención a la reducción de 19 meses y 21 días que se le aplicó a fin de que avance en la progresividad del régimen penitenciario”, sentenció el tribunal.
Al momento de ser asesinado, Mariano Ferreyra tenía 23 años y militaba en el Partido Obrero. El 20 de octubre de 2010 participó de un corte de vías del tren junto a un grupo de trabajadores tercerizados en el barrio porteño de Barracas. Por el crimen fue condenados los jefes de la Unión Ferroviaria, entre ellos José Pedraza, quien recibió una pena de 15 años de cárcel. El fue el primero en obtener un beneficio: le dieron la prisión domiciliaria. Desde hace dos años, vive en lujoso departamento en la zona norte de la ciudad de Buenos Aires, donde tiene acceso a varias amenities.
